Quiero expresarle mi más profundo agradecimiento por todo lo que hizo por mí.
Gracias al balón gástrico y a su acompañamiento profesional y humano, mi vida ha dado un giro completamente positivo.
Inicié este proceso con 114 kilos y hoy con 79 kg no sólo he perdido peso, he ganado salud, energía y alegría de vivir.
Ahora puedo hacer ejercicio, trotar y realizar mis actividades diarias sin agotarme. Ya no me enfermo constantemente y todas esas dolencias que antes me limitaban han desaparecido.
Me siento feliz, con más vitalidad y confianza en mí mismo.
Gracias por ser un instrumento de transformación en mi vida. Su trabajo no solo cambia cuerpos, cambia vidas.
*El testimonio ofrecido es una experiencia personal de quien lo escribe. Los resultados pueden variar de paciente a paciente.